La saliva del oso podría funcionar como antibiótico.

Un grupo de investigadores rusos y estadounidenses del Instituto de Microbiología de Waksman han descubierto un poderoso antibiótico capaz de acabar con la bacteria en la saliva de oso pardo de Siberia, el cual tiene una alimentación generalmente de origen vegetal. El descubrimiento fue parte de una investigación que buscaba estudiar el microbioma de varios animales salvajes y tenía como objetivo encontrar productos químicos naturales que puedan matar a las bacterias que infectan a los humanos. Estos investigadores encontraron entonces en la saliva del oso la presencia del microorganismo Bacillus pumilus el cual produce un químico de efecto antibiótico con una alta efectividad para matar al estafilococo dorado el cual está relacionado con las infecciones en la piel en humanos.

El descubrimiento representa un gran avance para la búsqueda de productos químicos naturales y lograr eliminar las bacterias mortales.